Lenin & Stalin alert

La turra

La verdad es que soy de click fácil, para qué nos vamos a engañar. Ya sea con clickbait como “Mire el grano que lleva Fran Rivera en la frente” o “Diez maneras de dar de comer a tus plantas carnívoras. La séptima te sorprenderá”; como con gangas de eBay.

La cosa empezó una mañana en Casa Tank. De esto que Victor me dice:

  • Tío, he soñado contigo esta noche y llevabas una Pentacon Six colgada al cuello. No sé por qué, pero es un tipo de cámara que te pega.
Kiev 6C
Vista más cercana de la Kiev 6C

Lo siguiente que recuerdo fue ver el correo de confirmación de compra de eBay. Pero no fue una Pentacon Six, sino una Kiev 6C (Kiev 6S en cristiano). ¿Y qué es la Kiev 6C? Bueno, os pongo un poco en antecedentes.

Fabrrricado en la URSS
Made in SSSR (CCCP)

La historia

La Pentacon Six es una cámara de formato medio que se fabricó en la RDA entre 1956 y 1992. Sí, la RDA es Alemania del Este. Se dice que la Pentacon Six como tal se presentó en 1966, aunque posteriormente se le hicieron diversos añadidos como un visor TTL, etc.

Estas cámaras solían montar Carl Zeiss Jena Biometar. Son unos objetivos también fabricados en la RDA y los propios fabricantes dicen que son exactamente igual que los Carl Zeiss Planar fabricados en la RFA. Tienen un bokeh y un efecto 3D que a mí me tiene enamorado.

CZJ Biometar
Carl Zeiss Jena Biometar 80mm 2.8
Kiev 6C desde arriba
Vista superior

Como siempre en aquella época, todo tiene su contraparte soviética y aquí es donde apareció la Kiev 6C. Una cámara prácticamente igual (incluso a nivel de problemas de diseño), que compartía montura con la Pentacon, por lo que se le pueden poner los Biometar. ¿Parte mala? Que el mecanizado es más tosco. La Pentacon es preciosa y la Kiev es… sovíetica, un tanque. Ah, y que tiene el disparador a la izquierda, cosa a la que aún no me acostumbro.

Posteriormente salieron las Kiev 60. Es básicamente la misma cámara pero con el disparador a la derecha y algunos pequeños cambios.

Espejito brillante
Espejo de la Kiev 6C
Lupa de aumento.
Lupa de aumento.

El unboxing

La cámara es una pasada. Tiene la parte bonita que tienen las TLR del espejo superior y además puedes cambiar el objetivo. Y aún siendo medio cegato como soy, no me apaño del todo mal con ella para enfocar.

A nivel de características: es una cámara completamente manual, con selección de velocidad entre 1/2 y 1/1000 con modo bulb. Montura de Pentacon y pilla carretes de 120 y 220. Se le puede poner un visor TTL con fotómetro, pero se le quita lo molón del visor de espejo. En este caso monta un Carl Zeiss Jena Biometar 80mm 2.8 “single coated”.

Palanca de arrastre y contador de exposiciones
Palanca de arrastre y contador de exposiciones
Selector de velocidades de la Kiev 6C
Selector de velocidades de la Kiev 6C
Objetivo con anillo de enfoque y selección de apertura
Objetivo con anillo de enfoque y selección de apertura

La broma

¿Cuánto fue la broma? 180 pavos. Funda original de cuero, el cuerpo, el Biometar, filtros UV soviéticos, algún Cokin, visor TTL y… me la mandaron rota. Un “cheñor” que me dijo que la cámara estaba perfecta y me la mandó rota. Después de esperarla un mes, la abro y me la manda rota. Pero bueno, por lo que leí por ahí es algo bastante común con estas cámaras.

El caso es que los señores de eBay se portaron muy bien y me devolvieron todo el dinero, lo que me permitió mandarla al señor Gevorg Vartanian de Arax, en Ucrania, que es el único señor que las arregla hoy en día. Las Pentacon Six creo que ya no las arregla nadie, además tienen fama de ser las que peor fiabilidad tienen.

El caso es que en 2 semanas la tenía en mi casa preparada para dar rienda suelta al formato medio (120).

El uso

Así que, me bajé una app de fotómetro para el móvil y estos son los resultados tras un rico revelado de HC110 Dilución B para el Lomo Earl Grey ISO100 en el que estaban tiradas, que ya sabéis que en opinión de Víctor, es lo mejor para estos casos. La verdad que ese carrete no es que brille por ser de una calidad excelente, además de que seguro estaba caducado, pero los resultados no están nada mal.

Me resultó raro tener que llevar un fotómetro manual para poder establecer la exposición, pero bueno, así también se aprenden cosas nuevas.

Me resulta ciertamente difícil clavar el foco en las aperturas más grandes, cosa que Victor hace sin demasiado problema, pero lo achacaremos a mi medioceguera.

Otra cosa destacable es el peso, que hasta llevarla en el brazo se hace duro.

Destaca especialmente a la hora de hacer retratos, dado que tiene una especie de bokeh con un estilo un poco circular que da la impresión de que el objeto enfocado salta de la foto, una característica muy propia de los objetivos CZJ.

Por lo demás, calidad increíble a un precio muy reducido, además aún hay quien las arregla por poco dinero, con piezas originales y te hace incluso modificaciones para tener un cristal más luminoso, 6×4.5, etc.

Si os tentaba una Pentacon por lo bonitas, una Kiev no os va a defraudar. De hecho, es hasta mejor 🙂

Kiev 6C y Lomo Earl Grey
Kiev 6C y Lomo Earl Grey
Kiev 6C y Lomo Earl Grey
Kiev 6C y Lomo Earl Grey
Kiev 6C y Lomo Earl Grey
Kiev 6C y Lomo Earl Grey
Kiev 6C y Lomo Earl Grey
Kiev 6C y Lomo Earl Grey
Kiev 6C y Lomo Earl Grey
Kiev 6C y Lomo Earl Grey
Kiev 6C y Lomo Earl Grey
Kiev 6C y Lomo Earl Grey
Kiev 6C y Lomo Earl Grey