O eso dicen…

En fotografía el resultado de una foto, a nivel técnico no es más que la suma del buen uso de la cámara y del rendimiento de la lente. Antes de que el reino digital conquistase estas nuestras tierras del bello arte fotográfico, la gran mayoría de fotógrafos tenían muy claro que en la ecuación antes citada para una buena foto, la calidad de la lente tenía mucho más peso (Sí, ahora no es así, no nos engañemos… la gente prefiere dejarse la pasta en un obturador que sea 0.3fps más rápido y ahorrar en la lente).

 

Copenhague – Lomo LCA

Y aquí es donde se hace la magia. Hasta que no llegaron los años 80 y 90 (con honrosas excepciones y normalmente fuera del alcance del bolsillo medio) la mayor parte de las cámaras de uso general poseían casi idénticas características: Velocidades que llegaban hasta los 1/500 o 1/1000 en el mejor de los casos y un pequeño abanico de extras como flashes “pop-up”, autofocus rudimentario o enfoque por zonas (alguna telemétrica se escapaba como la Olympus XA) etc…

Lo que hacía grandes a estas pequeñas cámaras eran sus ópticas bien diseñadas, capaces de generar imágenes propias de sus hermanas mayores las cámaras reflex con objetivos mucho más voluminosos, sin perder las ventajas de una compacta: portabilidad, ligereza, rapidez en el disparo, consumo de baterías, discreción

 

Olympus Mju-I – Apuntar y disparar…

 

Con casi total seguridad nos atrevemos a decir que si veis una cámara compacta, con una lente fija y luminosa (a partir de f3.5), usadla, no os defraudará. Y aquí vamos a ser un poco exigentes y vamos a olvidarnos de la caspa del zoom, si el ZOOM, eso que usaban los comerciales en Andorra para venderle a nuestro tío una compacta con un 18-200 que parecía el telescopio de Galileo, poco práctico, y con una calidad óptica propia de un culo de botella. Amigos de the tank, aunque las masas y el mercado pongan de moda determinados modelos de cámara que tienen versiones zoom, os recomendamos que si queréis calidad segura y olvidaros de problemas vayáis a por la lente fija, no os arrepentiréis y usaréis las piernas, que es bueno para la circulación y la operación bikini.

 

Profundidad – Lomo LCA

 

Las cámaras compactas de las que os hablamos, podrían dividirse en varios grupos, pero por resumir y no ponernos demasiado gear geeks, las agruparemos en:

Point&Shot básicas: Apuntas y disparas, ya está, no hay más… comenzaron a aparecer una vez introducida la Konica C35 AF a finales de los 70 y contribuyeron a socializar la fotografía acercándola a gente con menos conocimientos técnicos, o que simplemente no querían preocuparse de nada más que de hacer la foto. ¿Las reinas? Para nosotros la familia de Olympus Mju, tanto el modelo I como el II, mencionando también otras como la Konica Big Mini, las Yashica T2-T5 con sus ópticas Carl Zeiss y algún modelo suelto de Nikon/Ricoh…

Mju-II

 

Enfoque por zonas: Este sistema gozó de una gran popularidad, y algunas de las mejores compactas lo usan. Básicamente consiste en elegir entre (normalmente) 4 zonas antes de disparar que equivalen a enfocar un retrato cercano, un tres cuartos, una foto grupal o foto de media distancia o una foto de paisaje. Entre nuestras favoritas: Lomo LCA : enfoque a 0.8m, 1.5m, 3m e infinito y posibilidad de elegir apertura. Olympus Trip 35 : Un clásico entre los clásicos, todavía la podéis encontrar bien de precio (entre 20-40€ aunque es posible localizarla en algún rastrillo por mucho menos) Una cámara de finales de los 60 que estuvo casi 20 años en el mercado y cuyo fotómetro de selenio que no necesita pila es capaz de ayudarte a captar unas imágenes increíbles, su lente Zuiko de 40mm y f2.8 es famosa por su nitidez. Mención especial para las Olympus XA2 en adelante.

 

Olympus Trip 35

Telemétricas: Para muchos lo mejor de 2 mundos, compactas basadas en enfoque por telémetro pero con un tamaño más contenido que una telemétrica normal, aunque superior a una compacta (para muchos no lo son…) ¿Cámaras de este estilo? Olympus 35 RC, RD, la serie Canonet (28,19,17…), Ricoh 500/500GX, Olympus XA

Canonet 28

 

Avanzadas:  Los auténticos caramelos del comprador compulsivo. Cámaras que lo tienen todo o casi todo, tamaño compacto, automatismos y posibilidad de disparar en manual, control completo sobre la exposición, y normalmente todo esto acompañado de una calidad de construcción remarcable. Los modelos a comentar darían para varios posts, pero a nosotros nos gustan : Contax T2/T3, Ricoh GR1/GR1s/GR21, Fuji Klasse S/W, Konica Hexar AF…

Hexar AF

 

Otras: Todas estas categorías se solapan entre si, la ingenieria y el mercado es lo que tienen, pero quedarían cientos de cámaras que no sabriamos donde colocar, mención especial a cámaras con cualidades o formatos especiales, véanse las cámaras de medio formato (que no de formato medio) que poblaron la tierra entre el año 1959 y los años 80. Estas cámaras, como su nombre indica hacen 2 fotos sobre el mismo fotograma en un carrete estandar de 35mm. Las más famosas, las Olympus PEN, con todas sus variaciones, habiendo gente que las usa de manera magistral para realizar dípticos o mini-historias.

 

Sin título todavía – Olympus PEN

 

Oxímoron mediante, os diremos que la afortunada desgracia de la popularización de la fotografía analógica que estamos presenciando, está haciendo que aquellas cámaras, que aupadas por el saber popular como las mejores en su clase, suban de precio como un ático a finales del 2005. Aun así todavía se pueden encontrar gangas/buenos precios para que probéis las mieles del mundo compacto, y si no, rebuscad entre los cajones de vuestra familia y amigos, seguro que algo encontraréis. Os animamos a que os echéis una cámara al bolsillo, la carguéis con un carrete y la llevéis siempre encima.

 

Salud y buenas fotos.

Chinese Rollercoaster – Twinkle 2