La suerte

Hay veces que la suerte te golpea fuerte. No es todos los días. Pero a veces toca un premio. Creo que es un poco lo que pasó ese día que Victor echó a mirar por eBay en su ronda semanal por la web otrora de subastas, con dinero fresco en el paypal. Y apareció: una caja llena de carretes diapo Fuji Velvia 100F.

Una caja llena y cuyo vendedor clamaba que en perfecto estado. Siempre conservados en nevera. El dato es importante, ya que el Velvia 100F es una película de diapositiva que Fuji dejó de fabricar en el año 2012.

Las tardes en Finisterre

La historia

La Velvia es una película con historia. La primera versión fue la «Velvia» a secas, que salió a la calle en 1990 y su repercusión fue tal, sobre todo en el ámbito profesional, que las malas lenguas dicen que la era de Kodachrome terminó aquel día. Matar al Kodachrome, co.

Aunque seguramente sea una exageración, seguro que se empezó a llevar un buen bocado de su mercado. Primero se revelaba en E-6, que es un proceso estándar de revelado de diapositiva, contra el proceso propietario K-14 del Kodachrome. Esto significa que te la revelaban en el laboratorio de la esquina o lo podías hacer tú en la pila de la cocina en tu casa si tenías la suficiente pericia.

Colores irreales

Además, tenía mejor definición, mejor reproducción del color, doble de velocidad y grano más fino. Kodak contraatacó más tarde con la Kodachrome 64 y 200, pero ya sabemos todos como acabó esa historia. Spoiler: mal para Kodak y con un montón de hipsters pidiendo su vuelta.

Es una película que tiende a saturar bastante, como buena película de paisaje, lo que hace que tenga adeptos pero también gente que tacha sus colores de irreales e incontrolables a la hora de la reproducción del color de las pieles. Juzgad vosotros mismos. La verdad que a nosotros nos flipa.

Ester

Nuestra analizada, la variante 100F, salió a la calle en 2002 y proporciona grano aún más fino que su predecesora, sin problemas de reciprocidad en largas exposiciones y con un poco menos de contraste.

Aviso a “LOMÓGRAFOS”: ni se os ocurra hacer proceso cruzado de esta película o de un Sensia. Nosotras ya os avisamos.

Ah, el look un poco “digital” que tiene esta película se debe a que tiene la mayor resolución de todas las películas de diapo, que de por sí ya son las que mejor resolución tienen (frente al negativo). 160 líneas por milímetro. BOOM!

Otro dato importante: la latitud de exposición es de ±½ paso, como suele pasar con prácticamente todas las diapos. Esto significa que es muy poco tolerante a que se te vaya la exposición.

Huellas

El viaje

Es un chorrazo de película. Y chorrazo significa, muy buena. Primero, es diapo, que no se tira todos los días por el precio que suele llevar. Segundo, la definición y los colores que le dan ese rollo tan característico. Tercero, es diapo, la puedes proyectar con un proyector. Cuarto, los negros tan profundos.

El caso, que nos fuimos de viaje con este chorrazo.

En este caso cargamos unos cuantos Velvias por cortesía de Vic en nuestras Leica M6 y Canon EOS 500N. La 500N la puedes encontrar por 10€ en eBay de segunda mano. Es una cámara con todos los automatismos de una digital de hoy en día y además te permite usar todos los objetivos Canon EF de tus digitales. También hace dobles exposiciones, cosa que para ponerse creativo siempre viene bien saber.

De la Leica M6, pues poco podemos decir más allá de que es la hostia y punto. En este caso montaba el Voigtlander Color-Skopar de siempre.

Las fotos están sin tocar, más allá de niveles y corrección de dominantes.

La reflexió

Pues eso. Conseguir película caducada que esté bien cuidada no suele ser tarea fácil y en este caso la jugada nos salió genial.

Os animamos muy fuerte a que tiréis diapositiva y que al revelarla veáis esos mundos en pequeñito que son los positivos. La experiencia y la ilusión que sientes al verla en tus manos es otra cosa bastante distinta a lo que se siente con el negativo.

Sobre las cámaras, como veis hay una diferencia entre las fotos de la Leica y las de la Canon, pero también hay que comparar la pasta que cuesta una y otra. Aún así, que sigue demostrando que si alguien quiere tirar fotos guais en analógico, puede con cuatro duros.

Sobre el Velvia, pues poco podemos decir más allá de lo que habéis visto. La verdad es que somos un poco como cuando Homer Simpson se hizo crítico gastronómico, que nos gusta todo y todo nos parece super rico, lo que merece un: joróbate, Flanders.